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Borrador de la asignatura Educación para la Ciudadanía, que será evaluable

Borrador de la asignatura Educación para la Ciudadanía, que será evaluable


El Ministerio se reúne con una veintena de organizaciones sociales para fijar el currículum, los objetivos y la evaluación de esta materia.

La ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, se ha reunido hoy con el secretario general de UGT, Cándido Méndez , y el secretario general de la Federación de la Enseñanza FETE-UGT, Carlos López, en la sede del Ministerio de Educación. La ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, se ha reunido hoy con el secretario general de UGT, Cándido Méndez , y el secretario general de la Federación de la Enseñanza FETE-UGT, Carlos López, en la sede del Ministerio de Educación. (EFE) ampliarampliar

Los objetivos de la asignatura

La dimensión humana de la sexualidad, el respeto a las opciones laicas o religiosas de los ciudadanos y el pluralismo moral son algunas de las cuestiones que formarán parte del currículum de la nueva materia de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, creada por la Ley Orgánica de Educación (LOE), según recoge el borrador de esta asignatura presentado hoy por el Ministerio de Educación y Ciencia (MEC) a una veintena de organizaciones sociales en una reunión para fijar el currículum, los objetivos y la evaluación de esta materia. El director general de Educación, Formación Profesional e Innovación Educativa, José Luis Pérez Iriarte, ha avanzado que será "será evaluable".

En concreto, para el currículum del tercer ciclo de Educación Primaria, el Ministerio propone tres bloques formativos: individuos y relaciones interpersonales, convivencia y relaciones con el entorno y vivir en sociedad. Sus contenidos versarán sobre la libertad y la responsabilidad en la toma de decisiones, los derechos del niño, el reconocimiento y aprecio de las diferencias de género, la expresión y el control de las emociones, la identificación de rasgos de diversidad cultural y religiosa, principios de convivencia establecidos por la Constitución y hábitos cívicos, entre otros.

Para uno de los tres primeros cursos de Educación Secundaria Obligatoria (ESO), se apuesta, en sus cinco bloques, por enseñar acerca de la dimensión humana de la sexualidad, la valoración crítica de la división social y sexual del trabajo y de los prejuicios sexistas, participación en la escuela, Declaración Universal de los Derechos Humanos, respeto a las opciones laicas y religiosas de los ciudadanos, funcionamiento de los regímenes democráticos, bienes comunes, racismo y violencia, respeto y cuidado del medio ambiente, la circulación vial, el consumo racional y los conflictos del mundo actual. Preparación para debates, exposición de opiniones, evaluación crítica y búsqueda de información estarán en los contenidos comunes.

Sentimientos y emociones

En cuarto de ESO, se formará a los estudiantes sobre los interrogantes del ser humano, los sentimientos y emociones en las relaciones interpersonales, las teorías éticas, el pluralismo moral, instituciones democráticas, valores constitucionales, factores que generan problemas a distintos colectivos, la globalización, dignidad de la persona, causas, factores y alternativas a la discriminación de las mujeres, entre otras cuestiones. Los contenidos comunes a los cinco bloques de este curso tratarán el reconocimiento de los sentimientos propios y ajenos, la exposición de juicios, el análisis de la información de la prensa y el reconocimiento de las injusticias.

En todos los cursos de esta materia, que será evaluable y computable, estos contenidos tienen su triple dimensión de contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales, según ha explicado Pérez Iriarte al término del encuentro con estas entidades. "Se trata de transmitir un cuerpo de conocimientos que permita manejarse en el conjunto de la ciudadanía pero sobre todo de educar en comportamientos y actitudes propios de la educación ciudadana", ha dicho.

Entre las organizaciones con las que el MEC ha negociado hoy el diseño de la nueva asignatura están Amnistía Internacional, Asociación Pro Derechos Humanos, Asociación Universitaria de Profesores de Didáctica de las Ciencias Sociales, Cáritas, Coordinadora de ONGs para el Desarrollo, Intermón-Oxfam, Federación Española de Religiosos de Enseñanza y Fundación Luis Vives. No obstante, las conversaciones con éstas y otras instancias sobre esta disciplina para "simplificar" contenidos y "ahondar" en los procedimientos metodológicos proseguirán, tal y como ha recalcado Iriarte.

Por ello, el MEC se reunirá mañana con representantes del Ministerio de Defensa, los institutos de la Mujer y de la Juventud y la Dirección General de Tráfico y el viernes con la Confederación Española de Centros de Enseñanza. "Nos reuniremos con todo aquel que quiera decir algo al respeto", ha concluido este representante ministerial en respuesta a críticas de algunos miembros del sector educativo, que solicitaron ser escuchadas en esta cuestión.

Los objetivos de la asignatura

La ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera, ha explicado que la asignatura enseñará a los alumnos a aprender a reunirse desde muy pequeños, a discutir "aceptando la opinión del contrario" y a elegir a sus representantes, entre otras cuestiones.

Así, la titular del MEC ha subrayado, en declaraciones a TVE, que es una materia cuyo contenido fundamental tendrá como objetivo crear ciudadanos conscientes de esos derechos y acostumbrados a ejercerlos. "Trata de educar a los niños y adolescentes en el ejercicio de sus derechos y de sus libertades", ha afirmado.

Texto del borrador - 64.2KB
Texto del borrador

Fuente: El País y Portal Ciudadanía a través de la educación

Aulas para niños conflictivos ¿Una solución eficaz?

Adrián ARCOS 31 de octubre de 2007 Imprimir esta noticia
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El problema de la violencia escolar vuelve a estar estos días de actualidad. De nuevo regresa la discusión sobre la necesidad de reforzar la autoridad de los profesores, el aumento de la disciplina, la responsabilidad de los padres o el papel de los observatorios de la convivencia. Y también llega la polémica por la aparición de decretos con medidas sancionadoras para los alumnos más conflictivos.

Ayer se presentaba en la Comunidad Valenciana el Decreto de Derechos y Deberes de los alumnos, padres y profesores para regular la convivencia en los centros. El texto obliga a los padres a participar de forma activa en la Educación de sus hijos y en los comportamientos dentro y fuera del centro. Se otorga también más autoridad a los docentes y deja las decisiones disciplinarias a cargo del director, que delega en el jefe de estudios o en el profesor las sanciones. Además, incluye el ciberacoso como una nueva categoría de incidencia y regula el uso de móviles y aparatos electrónicos en los centros educativos.

El anuncio de esta normativa ha venido acompañado de debate en los sectores educativos durante los últimos días. La razón se debe a una declaraciones del conseller valenciano de Educación, Alejandro Font de Mora, en las que anunciaba la creación de aulas de convivencia temporales para alumnos conflictivos o para niños que requieren una especial atención por presentar problemas psicológicos o de conducta.

Voces en contra

El secretario de acción sindical de CCOO en la Comunidad Valenciana, Miguel Ángel Vera, considera necesaria “la atención a los alumnos con mayores dificultades, pero no mediante la creación de aulas cerradas con las que se generen guetos”. Él se inclina por el desarrollo en los centros de itinerarios formativos personalizados con los que se analicen los problemas de cada alumno y puedan solucionarse a través de una mayor atención.

La secretaria general de la Confederación de Asociaciones de Padres (Ceapa), Encarna Salvador, también piensa que “estas aulas específicas son en realidad guetos”. “Si un alumno conflictivo se incorpora a una clase con 15 o 20 alumnos en su misma situación va a ser más difícil que ese alumno sea recuperable”, opina Salvador.

Vicent Barggeto, vicepresidente de la Federación de Asociaciones de Directores (Fedadi), valora positivamente que el borrador otorgue al director capacidad ejecutiva inmediata. Barggeto apoya este tipo de medidas “siempre que se traten de un recurso extra para la atención a la diversidad y no se enfoque de forma que se cree una segregación absoluta de los alumnos”. Sin embargo, observa que “el documento se queda a medio camino, porque intenta solucionar los problemas graves, que luego en la realidad son puntuales, y se olvida de los pequeños casos que van surgiendo día a día”.

Regiones con decreto

Pero el decreto de la Comunidad Valenciana no es algo nuevo en España. Otras comunidades como Andalucía, Madrid o Castilla y León ya lo han puesto en marcha. Todos refuerzan la autoridad de directores y profesores, aunque ninguno plantea la posibilidad de separar a los niños conflictivos en aulas específicas. En Andalucía y Madrid se obliga a cada centro escolar a elaborar un plan de convivencia que analice la situación que se vive en las aulas y se sanciona con la expulsión aquellos actos graves de indisciplina. En el decreto de Castilla y León se vincula legalmente a los padres, de forma que une el sistema educativo y el modelo educativo-familiar.

El pasado día 22 Asturias también se unía a estas comunidades con la publicación de su decreto de convivencia, bastante severo en sus medidas, aunque tampoco recoge la creación de las aulas específicas. Llama la atención que la sanción expulsora sea sólo del aula y no del centro, es decir, se prefiere que el niño permanezca, por ejemplo, en la biblioteca escolar antes de que el castigo pueda ser entendido como una vacación en su casa. No obstante, queda por desarrollar en este decreto la participación de las familias de alumnado con problemas de conducta.

Hace dos semanas el conseller de Educación catalán, Ernest Maragall, también presentó un manual de buenas prácticas que se distribuirá por los centros para que éstos elaboren en un plazo de dos o tres años sus propios planes de convivencia adaptados al entorno sociocultural.

Por su parte, la Ceapa va a analizar la convivencia escolar en el V Encuentro Estatal que celebrará en Santander del 16 al 18 de noviembre con el objetivo de “evitar que lleguen a la sociedad mensajes alarmistas derivados de la existencia de casos puntuales de mala convivencia”.

Castilla y León: un ejemplo a seguir
La aparición de esta serie de decretos en algunas regiones pone en duda el papel de los Observatorios de la Convivencia. En la Comunidad Valenciana tanto sindicatos como asociaciones de padres se quejan de que no se ven representados en este organismo y de que aún no ha realizado ningún informe. En Extremadura, ante los últimos casos que se han producido de violencia escolar en algunos centros, el PP lamenta la ineficacia del Observatorio extremeño, ya que desde su creación en febrero aún a día de hoy no se ha reunido. En Baleares, el Govern está trabajando en la elaboración de un decreto que cree un Instituto para la Convivencia que sustituya al actual Observatorio. La propia consellera, Bàrbara Galmés, ha asegurado que “será una herramienta más práctica”.
La duda sobre la utilidad real de estos organismos choca con la eficiencia y la labor desarrollada por Observatorio de la Convivencia de Castilla y León, el primero que se creó a nivel nacional. En él está representada toda la comunidad escolar, distintas administraciones, representantes sindicales y responsables de la Delegación del Gobierno. Realiza reuniones periódicas en las que se analizan las incidencias que traslada cada centro. La propia Dirección Provincial de Educación actúa en los casos que considera necesarios